Criósfera y teledetección · Antártida

El hielo marino antártico registra su tercer menor máximo en 2026

El análisis de NASA del 12 de octubre señala un máximo probable de 17,59 millones de km² el 14 de septiembre. El mapa satelital distingue extensión de área realmente cubierta por hielo.

Mapa del hielo marino antártico del 14 de septiembre de 2026, con contorno amarillo de la mediana de 1981–2010.
Hielo marino antártico el 14 de septiembre de 2026. La línea amarilla muestra la mediana de 1981–2010; es una visualización de datos satelitales, no una fotografía ni un mapa en tiempo real.
NASA Earth Observatory / Michala Garrison; NSIDC · NASA Media Usage Guidelines

NASA Earth Observatory publicó el 12 de octubre de 2026 un análisis del máximo anual del hielo marino antártico. Según NASA y NSIDC, la extensión probablemente alcanzó 17,59 millones de km² el 14 de septiembre, el tercer menor máximo del registro de observaciones satelitales.

El ciclo sigue las estaciones del hemisferio sur: el hielo generalmente alcanza su máximo en septiembre y su mínimo en febrero. La Antártida es un continente rodeado de océano, lo que permite una amplia expansión invernal. Al alcanzar latitudes más cálidas, ese hielo queda más expuesto al deshielo estival.

La medición utiliza sensores pasivos de microondas que registran energía emitida naturalmente por la Tierra. El contraste entre hielo y agua permite seguir la cobertura incluso bajo nubes. La continuidad de las observaciones es esencial para comparar años; la serie comenzó a finales de 1978.

Extensión y área de hielo son indicadores diferentes. NSIDC suma íntegramente las celdas de la cuadrícula con una concentración de hielo de al menos 15% para calcular la extensión. El área considera la fracción cubierta en cada celda. Una extensión de 17,59 millones de km² no significa cobertura integral de hielo.

El mapa oficial muestra las condiciones del 14 de septiembre, con la mediana de 1981–2010 en amarillo. NASA describe una disminución de cobertura desde 2016, intercalada con pequeñas recuperaciones. Seguir varios años ayuda a investigar cambios persistentes sin confundir un máximo estacional con crecimiento continuo.

El comunicado de NSIDC de septiembre destacaba que fuertes oscilaciones cerca del pico pueden retrasar la identificación segura de la fecha máxima. El análisis de NASA mantiene la formulación de máximo probable. La publicación de hoy trata de una observación de septiembre; no representa la cobertura actual ni elimina esa incertidumbre temporal.

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