Ruby: mapas revelan crecimiento de lava bajo el océano
Campañas de marzo y julio de 2026 identificaron un nuevo domo en el volcán submarino de las Marianas. El relato del USGS no confirma actividad actual.
Redacción RockGeo · Publicado el
Fecha del hecho/evento: 28/10/2026 · Fecha de la fuente: 28/10/2026
Fuentes consultadas el 01/11/2026, 20:03 GMT

USGS / Hawaiian Volcano Observatory; ROV Little Hercules · Public Domain
El volcán submarino Ruby volvió a producir lava sin que la actividad fuera reconocida a distancia, según un análisis publicado por USGS el 28 de octubre de 2026. El texto de Bill Chadwick, de Oregon State University, y colaboradores compara campañas de marzo y julio. Ruby está en las Marianas del Norte, unos 50 km al norte-noroeste de Saipán, en el Pacífico occidental.
El punto de partida fue la erupción explosiva del 14–15 de septiembre de 2023. Sus señales fueron registradas por sismómetros del Pacífico e hidrófonos a más de 2.200 km, en la isla Wake. Los satélites mostraron agua descolorida durante dos días. El silencio posterior, sin embargo, no reveló qué seguía ocurriendo en el fondo marino.
En marzo de 2026, el buque de investigación Thomas G. Thompson volvió a cartografiar el volcán mediante sonar multihaz. Identificó depósitos eruptivos, cicatrices de deslizamientos y un nuevo cráter de 700 por 350 m. Antes de la explosión, la cumbre estaba a 175 m de profundidad; el fondo del nuevo cráter se situaba 275 m por debajo de aquella antigua cumbre. Este desnivel no debe confundirse con profundidad absoluta.
En julio, una nueva campaña del E/V Nautilus reveló que el fondo había subido aproximadamente 110 m desde marzo. Las observaciones directas del ROV Little Hercules encontraron lava reciente, confirmando la extrusión en vez de la simple acumulación de material derrumbado. La comparación de mapas localizó el cambio en el fondo del cráter, donde había crecido un domo de lava.
El relato de la expedición NA180 publicado por Nautilus Live explica cómo se complementan los métodos. El sonar multihaz documenta morfología y redistribución de material; la inmersión permite examinar estratigrafía expuesta, depósitos volcánicos y cambios biológicos e hidrotermales. El vehículo aporta observaciones locales para interpretar diferencias medidas entre mapas del relieve submarino.
Las estrías en superficies de fractura de la lava del domo se interpretaron como probable evidencia de crecimiento incremental de grietas durante una extrusión lenta. La conclusión queda delimitada por las campañas: hubo actividad entre marzo y julio de 2026, pero no se estableció si aún continuaba en julio. El artículo no confirma una erupción actual ni ofrece vigilancia continua; hacen falta nuevas visitas para seguir su evolución.