Chipre: del fondo oceánico a la península de Akrotiri
Una imagen Landsat divulgada por la NASA conecta las rocas oceánicas de Troodos con la historia sedimentaria del sur de Chipre.
Redacción RockGeo · Publicado el
Fecha del hecho/evento: 10/10/2026 · Fecha de la fuente: 05/11/2026
Fuentes consultadas el 07/11/2026, 15:07 GMT

NASA Earth Observatory / Michala Garrison; Landsat / USGS · NASA media usage guidelines — editorial use
NASA Earth Observatory divulgó el 5 de noviembre de 2026 imágenes de Chipre adquiridas por Landsat 8 el 10 de octubre. El texto de Adam Voiland relaciona el relieve de Troodos con el origen oceánico de sus rocas y la construcción sedimentaria de la península de Akrotiri, al sur de la isla.
Según la Geological Society of London, Troodos integra un complejo ofiolítico: un fragmento del dominio oceánico elevado y expuesto en tierra. Sus rocas se formaron en el fondo del océano Tetis hace unos 92 millones de años, durante el Cretácico. Su edad de formación no equivale a la fecha en que emergió todo el paisaje actual.
El levantamiento y la erosión expusieron una secuencia que permite estudiar en tierra materiales del manto y la corteza oceánica. La institución describe Troodos como análogo de procesos del fondo marino moderno, incluida la mineralización hidrotermal. Agua marina sobrecalentada interactúa con rocas ígneas, transporta metales y los deposita al salir al fondo oceánico, formando depósitos ricos en cobre y pirita.
La historia costera incluye materiales más jóvenes. Durante el Mioceno se acumularon capas de creta, caliza, marga y otros sedimentos marinos alrededor de la isla. Un levantamiento posterior produjo una isla menor al sur; depósitos fluviales y marinos rellenaron progresivamente el canal que la separaba de Chipre.
Dos conexiones sedimentarias, llamadas tómbolos, terminaron formando Akrotiri. El tómbolo occidental, asociado al río Kouris, comenzó a desarrollarse hace aproximadamente 50 mil años. El cierre oriental del antiguo brazo de mar ocurrió solo en los últimos 2 mil años, según la síntesis de la NASA. Entre ambos está el lago salado de Akrotiri.
Michala Garrison elaboró las imágenes con datos del instrumento OLI y del USGS. Registran la configuración observada en octubre, cuando las lluvias estacionales empezaban a llenar el lago. La escena ofrece contexto espacial; por sí sola no mide velocidad de levantamiento, tasa de sedimentación ni condiciones actuales.