Clima y observación de la Tierra · Océano Pacífico

La NASA compara El Niño de 2026 con 1997 mediante el nivel del Pacífico

Los mapas de altimetría muestran un patrón parecido al de 1997. El pronóstico de intensidad de la NOAA es probabilístico y no garantiza impactos locales.

Visualización oficial del Pacífico con anomalías de altura de la superficie del mar en rojo, blanco y azul.
Visualización de datos, no fotografía: anomalías de altura de la superficie del mar del 12 de octubre de 2026, de Sentinel-6 Michael Freilich. Publicada por la NASA el 23 de octubre. Imagen completa, colores originales; no muestra condiciones en tiempo real.
NASA Earth Observatory / Lauren Dauphin; NASA/JPL-Caltech · NASA media guidelines — factual editorial use

La NASA publicó el 23 de octubre de 2026 una comparación del actual El Niño con el de 1997. El reportaje de Kathryn Hansen en Earth Observatory reúne mapas de altura del mar del 13 de octubre de 1997 y el 12 de octubre de 2026. Los datos proceden, respectivamente, de TOPEX/Poseidon y Sentinel-6 Michael Freilich y fueron procesados en JPL.

El rojo indica alturas superiores al promedio; el blanco, condiciones cercanas al promedio; el azul, inferiores. La expansión del agua calentada ayuda a relacionar esta señal con la acumulación de calor. Se eliminaron ciclos estacionales y tendencias a largo plazo. El parecido espacial con 1997 es una observación, no una garantía de que se repitan sus efectos.

El Niño implica el acoplamiento entre océano y atmósfera. El debilitamiento de los alisios permite que el agua cálida avance hacia el este y reduce el afloramiento de agua fría rica en nutrientes. La redistribución del calor cambia la circulación atmosférica. Por eso deben analizarse conjuntamente el mar, los vientos, las nubes y las lluvias para comprender la evolución del fenómeno.

En su diagnóstico del 8 de octubre, la NOAA informó del fortalecimiento de El Niño y una probabilidad superior al 83% de un episodio fuerte a muy fuerte hasta enero–marzo de 2027. El índice Niño-3.4 había llegado a +2,1 °C y partes del Pacífico ecuatorial oriental superaban +4,0 °C. Son anomalías de temperatura, distintas de la altura del mar representada en la imagen.

El pronóstico oficial sintetiza varios modelos y observaciones del sistema océano–atmósfera. Incluso ante un episodio intenso, la NOAA señala que los impactos asociados a El Niño son más probables, pero no seguros. Estos porcentajes describen su intensidad, no la probabilidad de inundación o sequía en una ciudad. El diagnóstico mensual consultado es del 8 de octubre; el reportaje de la NASA, del 23 de octubre.

← Más noticias de geociencias